Un mes entero es una unidad demasiado grande para decidir si hoy puedes gastar algo. 4 Sobres lo divide en cuatro sobres y muestra cuánto queda libre en cada uno. No es contabilidad a posteriori, sino la respuesta a «cuánto me queda para esta semana».
33 días gratis. Para empezar no hace falta tarjeta.
En los cuatro aparece el mismo número, y ésa es precisamente la idea: los compromisos fijos del mes, repartidos por igual. Un gasto puntual mueve sólo su propia semana.
Una fórmula, y en ella no hay nada escondido.
Ingresos previstos menos gastos previstos menos lo que todavía hay que apartar para las metas este mes. El resultado se divide entre cuatro y es idéntico en los cuatro sobres. Cuenta el mes entero, incluidos los días ya pasados: un plan es un presupuesto, no un pronóstico del dinero que aún ha de llegar.
Los gastos e ingresos puntuales caen en la semana en la que están fechados y mueven sólo ésa. La tarjeta imprime su propia aritmética: parte del mes, anotaciones de la semana, arrastre — y todo junto suma la cifra que hay encima.
Una semana en números rojos se pone a cero y lo que faltaba pasa a las siguientes — nunca a las anteriores, cuyo dinero ya está gastado. Reescribir una semana ya vivida no es una opción. La suma del mes se conserva exactamente.
Un pago recurrente es un plan. Cuando llega la factura, confirmas el importe real y el día real: una factura de suministros cambia cada mes, y rara vez se paga exactamente a tiempo.
Las cuentas, los pagos, las reglas recurrentes y las metas llevan cada uno su propia moneda. Un pago puede anotarse en una moneda y cargarse a una tarjeta en otra — el cambio se obtiene solo, o escribes el importe que realmente salió de la cuenta.
Semanales, mensuales y anuales. Confirmas cada uno con importe y fecha; la lista muestra lo que toca esta semana y no pierde nada de lo pendiente desde el día 1.
Cuánto queda por apartar este mes, contando lo ya apartado. La pantalla de sobres nombra las metas a las que no ha ido nada desde el día 1.
El saldo de cada día. El pasado se reconstruye sólo con lo realmente registrado y el futuro con los planes: dibujar un pago sin confirmar en el pasado sería mostrar un cargo que el saldo de al lado desmiente.
Dos gráficos y no uno: el dinero del mes es un flujo y el saldo es un stock, y ponerlos en el mismo eje deja que quien lo dibujó decida qué línea parece más alta. Un año atrás y un año adelante.
La foto se lee en el propio teléfono; hacia fuera sólo va el texto, y la imagen no va a ninguna parte. El total no se toma como «el número más grande» — subtotal, impuesto y cambio quedan descartados por su nombre.
Un SMS o una notificación del banco se convierte en un movimiento listo. El saldo de la tarjeta nunca se toma por el importe gastado — en un aviso suele ser el mayor de los dos, y ahí es donde se falla.
Español, English, Deutsch, Français, Português, Русский. El idioma, la moneda base y el orden de tus listas son tuyos, y siguen disponibles aunque termine la suscripción.
La foto del ticket se queda en el teléfono. Un aviso del banco se lee y se olvida — de él no se guarda nada. Las contraseñas se guardan como hash, y los enlaces de los correos viven una hora o un día.
Pantallas reales, capturadas de la aplicación en funcionamiento en este idioma. Las cifras son una demostración.
| Navegador disponible | La aplicación completa: sobres, cuentas, pagos, metas, calendario, informes, ajustes. No hay que instalar nada — ábrela y entra. |
|---|---|
| iPhone pronto en la App Store | La aplicación está compilada y funciona: las mismas pantallas más la cámara para tickets y la lectura de avisos del banco desde el portapapeles: copia el mensaje y pulsa «Pegar». Todavía no está publicada en la App Store — escríbenos si quieres estar entre los primeros. |
| Android pronto en Google Play | Compilada y funcionando en un teléfono real, con las mismas pantallas que la app de iPhone: el código es el mismo. Aún no está en Google Play: escríbenos si quieres estar entre los primeros. Leer las notificaciones del banco sin ti es posible en Android y no en iOS, y todavía no está escrito. |
La cuenta se crea en la aplicación móvil. Llegará un correo de confirmación — puedes usar la aplicación de inmediato sin esperarlo. Después entras desde la aplicación o desde el navegador, lo que tengas a mano. Una contraseña olvidada se recupera con un enlace que vive una hora; abrirlo confirma además tu dirección y cierra todas las sesiones anteriores.
Un botón, sin contraseña aparte. La dirección ya la ha confirmado el propio proveedor, así que no se envía ningún correo. La primera entrada crea la cuenta, y esa primera ocurre en la aplicación; el navegador la reconoce después.
Una sola cuenta, creada en la aplicación — allí empieza la prueba y allí se compra la suscripción. El navegador entra en esa misma cuenta; los datos viven en el servidor, no en un único dispositivo.
No hace falta tarjeta. Durante la prueba no se retiene nada.
Una duda, un fallo, una sugerencia o una solicitud de acceso anticipado a la aplicación — escríbenos: info@4envelopes.app
Si un aviso del banco se leyó mal, mándanos su texto (las cifras puedes cambiarlas) — es la forma más rápida de enseñarle tu banco al analizador.